¿Quién es Héctor?
Has dicho demasiado. Es hora de escuchar
al que no anhela nada y lo tiene todo
Comencé a recetar soluciones para la amargura desde pequeño y en casa pensaron que sería doctor. Luego de un tiempo, mi madre notó que no escribía diagnósticos clínicos, sino que proponía soluciones para solventar el deterioro de mi familia que no sufría más que de aburrimiento. A todos les dio igual, psicólogo entonces.
Con el contar de los años, mi hogar sucumbió al desvarío y mis recetas se transformaron en ensayos de terror, sátiras y en un centenar de elegías que escribí para una de mis tías y sus amores imposibles. Así, sin darme cuenta, emprendí el camino de escritor.
Dedico mis escritos a todo el que tenga la oportunidad de leerlos. Lo que pretendo es compartir relatos distintos, aunque hable del tema más rutinario. Confieso que llevará un toque de humor, enigma, atrevimiento y, en ocasiones, será un mar profundo en el podrás elegir si te sumerges o prefieres quedarte ahí varado escuchando la música, imaginándote a las sirenas.
Me sobran los deseos de publicar el primer relato, pero antes que me vaya, les diré que escribir este apartado ha sido más tedioso que juntar argumentos para mi primera novela. Si, (risillas) ya escribí mi primera novela.
Escribir este apartado me ha costado tanto que me lo iba a saltar, pero los buenos profesionales de la editorial insistieron, a pesar de que reconocen que muchos lectores no tienen intención de encontrar al escritor en estos apartados, sino sus premios literarios, transformándose este espacio en una zona de mirar con lupa para determinar si el escritor merece la pena o no.
Por mi parte, no es mucho lo que se me antoja contar de mis quehaceres en el ámbito literario. ¡Prefiero mostrárselos!
© Héctor A López
Olivera 2018